Jugar
Curiosidad en movimiento. Una textura, algo que se mueve, la invitación a perseguir. Jugar empieza por descubrir qué despierta su interés.
Elegir con intención
Las preguntas que importan.
El juego es una conversación entre su curiosidad y lo que le propones. Fíjate en cómo participa, qué movimientos repite y cuándo pierde interés.
¿Qué despierta su interés?
Perseguir, buscar, tirar o explorar una textura. Los objetos tienen más sentido cuando parten de una forma de jugar que ya reconoces.
¿Dónde vais a jugar?
Mira el suelo, los muebles y el espacio disponible. Un mismo juego puede funcionar de forma muy distinta en un pasillo o al aire libre.
¿Cómo se revisa después?
Comprueba el tamaño adecuado, la supervisión necesaria y las indicaciones para retirar una pieza desgastada. Son parte del juego, también.
Una mirada a vuestra casa.
No hace falta sacar todo a la vez. Observa qué busca cuando puede elegir y guarda el resto para otro momento.
