Gatos que hacen de la casa un territorio compartido.
Jugar, descansar, observar y cuidarse forman parte de la misma rutina doméstica.

Rutinas
Estímulo, refugio y respeto.
Para gatos nos importa que cada objeto respete su autonomía y su forma de moverse por casa: estímulo cuando toca, calma cuando hace falta y materiales fáciles de integrar.
El juego debe estimular movimiento y curiosidad sin llenar la casa de ruido visual.
Miramos descanso, altura, textura y lugares donde el gato pueda elegir.
Los objetos de cuidado deben acompañar, no forzar, la rutina del animal.
Una misma idea
Que el objeto pertenezca también a la casa.
La selección se mira desde la convivencia: que el animal lo use con comodidad, que la persona entienda su función y que el hogar no acabe convertido en un almacén de accesorios.
